Indignación

ignacio-echevarria

Esta es la primera entrada de mi blog. Tras mucho tiempo pensando en lanzarme a esta pequeña aventura, he decidido contar aquí todo aquello que me inquieta, mi opinión sobre temas de actualidad nacionales, internacionales y, sobre todo, relacionados con la provincia de Cádiz.

Pensaba cuál iba a ser la primera entrada, le daba vueltas a la cabeza y no terminaba de decidirme. Pero hoy, tras saber que Ignacio Echeverría, joven español residente en Londres, es uno de los asesinados en la matanza terrorista del pasado sábado noche, lo he tenido claro.

Las autoridades inglesas han tardado la friolera de cuatro días en confirmar a la familia de Ignacio que él era uno de los fallecidos en el ataque llevado a cabo por tres terroristas islámicos. Simplemente indignante. ¿Porqué se ha tardado tanto tiempo? ¿Cuál es el motivo por el que se ha negado el acceso de los familiares a los hospitales en busca de Ignacio? ¿Qué oculta la policía londinense?

Hay muchas preguntas que responder, y me temo que ninguna será válida para justificar el dolor que han provocado en esta familia, ahora destrozada por la muerte de Ignacio.

Él hizo algo que, probablemente, muy pocos harían. En las imágenes del ataque se observa cómo la gente huye. Pero Ignacio no huyó. Armado de su patín y de una valentía extraordinaria plantó cara a los atacantes en defensa de otras personas, como han relatado sus amigos. El resultado, desgraciadamente, ha sido su fallecimiento.

Su actitud ha sido digna de elogio. Muy diferente a la de la policía inglesa. La primera ministra británica, Theresa May, está recibiendo numerosas críticas. Mañana, 8 de junio, se celebran las elecciones en Inglaterra, una cita adelantada por la propia May cuando creía que el viento soplaba a su favor. No es consuelo, no lo habrá para los familiares de Ignacio Echeverría, pero puede que la premier pague con la derrota en las urnas el trato prestado a una familia que sólo quería saber dónde estaba su hijo.

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13 comentarios en “Indignación”

  1. ¿Qué habrían dicho si hubiera sido la policía española? Que estamos echando la siesta, o de carnaval… Orgulloso de ser compatriota de un valiente, con el tiempo espero que sirva de consuelo para su familia y amigos.

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    1. Si esto hubiera pasado en España y de quien no revelan la identidad es extranjero… sólo espero que nuestros cuerpos de seguridad y nuestras autoridades hubiesen ahorrado el calvario por el que ha tenido que pasar la familia de Ignacio, por un protocolo que desconozco pero que aparentemente parece injustificable, con una persona que estaba muerta desde el primer momento.

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  2. Como diría Sabina, que caro sale ser valiente. Un amigo común ha dicho que todavía queda gente que merece la pena pero te enteras cuando ya no están. En mi caso hasta fuímos por lo visto compañeros de empresa en una época pero no tuve el gusto de cruzármelo. Pues eso, una pena que este chico sea noticia por haber sido valiente y perder la vida por ello, pero sobre todo por lo mal que le han tratado las autoridades del país donde murió por defender a su gente. DEP

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  3. Hace ya tiempo que el Reino Unido dejó de ser referente para el mundo occidental. Ya ni siquiera Londres es lugar obligado para disfrutar de un musical. En el caso de nuestro héroe del monopatín, se ha demostrado, una vez más, que la vieja UK languidece al igual que su reina ‘centenaria”.
    Larga vida al ciudadano Echeverría.

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  4. La verdad, comparto las dos ideas que desprende tu texto. Indignación y admiración. Indignación y dolor por la familia de Ignacio y por los días de angustia que les han hecho sufrir cuando desde los primeros momentos ya podrían haber sabido aquello por lo que han alargado su agonía tantas horas. Injustificable.
    Pero también admiración por la actitud de este hombre, que debe ser reconocido como lo que es: un héroe.
    Ánimo y suerte con el blog!!

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  5. En términos generales, la falta de información o -peor aún- la desinformación se ha convertido en una costumbre altamente tóxica, sobre todo en situaciones críticas y de máxima tensión. Los responsables de facilitar dicha información, ya sean los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ayuntamientos o el propio Gobierno, alimentan en muchas ocasiones la especulación, la creación de bulos o difusión de información contradictoria. Es precisamente el hecho de no compartir en tiempo y forma aquella información de la que disponen -y que obviamente no sea confidencial o clasificada por un juez-, lo que genera angustia, incertidumbre y desesperación, fundamentalmente en esos círculos de personas que, de una manera u otra, se ven afectadas directamente.
    En este caso en particular, además de la nociva la falta de rigor en la información y la absoluta carencia de empatía hacia los familiares de Ignacio Echeverría, se añade el asqueroso y ventajista tufo de lo considerado como “politicamente inoportuno” justo a unos días de las elecciones.
    Abrazo Salva!

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